domingo, 24 de agosto de 2008

El progreso...¿es siempre bueno?

Si echamos una mirada a lo que nos rodea, podemos observar como el progreso ha conseguido que nuestras vidas sean más cómodas, más fáciles, más divertidas, etc,… Aún recuerdo cuando no existía la televisión, ni el aire acondicionado, ni el lavavajillas, ni la lavadora, ni …..los “contenedores de basura”

Porque creo, y es mi humilde opinión, que con el progreso en este campo solo han salido ganando las empresas que prestan el servicio de recogida de basuras, y a nosotros, los ciudadanos, nos ha tocado perder. 1.- Hemos perdido en vistas, los contenedores son verdaderos intrusos en el paisaje de nuestras calles, especialmente en las cercanas a la Iglesia; 2.- Hemos perdido en limpieza, los alrededores de los contenedores están rodeados en la mayoría de los casos de “basura”; 3.- Hemos perdido en buenos olores, no hay más que pasar por el lado de cualquier contenedor. Y lo más curioso es que los responsables de todo esto, al menos de los puntos 2 y 3, somos nosotros mismos, los propios ciudadanos y usuarios del servicio.

Decía al principio que aún recuerdo cuando no existían algunos aparatos que hoy nos hacen la vida más cómoda, pues bien, también recuerdo cuando se colgaban las bolsas de basura de la reja de cada uno, nadie lo hacía a las 4 de la tarde, ni a las 12 de la mañana y si por casualidad a uno le tocaba el perrito de turno que te tiraba la bolsa y la abría, por la mañana el primer oficio que se hacía era barrer y limpiar con lejía la acera y todo lo que se hubiera manchado, claro que entonces era “mi puerta” y hoy donde están los contenedores a mi no me afecta. Tampoco antes después de barrer la calle, o de limpiar el pescado, se echaban los desperdicios en la puerta de cada uno, hoy si hay quien los echa, sin bolsa ni nada, en los contenedores.
Y si he echado la vista al pasado, es para destacar que la mayoría de usuarios que no respetan las normas, son personas maduras, esas mismas personas que hace 20, 30, ó 35 años colgaban la basura de su propia reja.

¿ Y la juventud, como actúa? Y lo que es más importante ¿Cómo va a actuar en el futuro? Pues si siguen viendo lo que se está viendo, es fácil adivinarlo. Y lo que están viendo, además de lo que he explicado antes, es: muebles viejos tirados al lado de los contenedores una o dos semanas, obstaculizando la acera con el consiguiente riego para los peatones, contenedores hasta la bola y las bolsas en el suelo porque a alguien se le ha ocurrido echar una caja de una lavadora entera en vez de desguazarla y meterla en el contenedor azul, etc, etc,….
¿Y las autoridades, que hacen? Como siempre, mirar para otro lado. Porque creo que se pueden tomar medidas, primero, para controlar y sancionar a aquellos que nunca quieren acatar las normas y segundo, para mantener limpias las áreas de los contenedores.
¿Y la empresa responsable, que hace? Nada, se limita a cumplir sus propias reglas, si cuando vienen lavando los contenedores a las 12 de la mañana, tiene basura, se lava por fuera y está bueno. ¿Por qué no se hace la limpieza por la noche, justo después de la recogida?

Y ya para terminar, quiero hacerlo con un frase que he encontrado en Internet (otro elemento del progreso) y que define con exactitud lo que cada ciudadano de éste o cualquier otro pueblo deberíamos tener (nos incluiremos todos).
El civismo (del latín civis, ciudadano y ciudad) se refiere a las pautas mínimas de comportamiento social que nos permiten convivir en colectividad. Se basa en el respeto hacia el prójimo, el entorno natural y los objetos públicos; buena educación, urbanidad y cortesía.
R.López