
Por lo expuesto, aparcan sus vehículos en la misma puerta de entrada, impidiendo de esta manera el trabajo de los camilleros y dificultando los traslados de enfermos.
Los coches impiden, de esta manera, a los trabajadores de la ambulancia su labor y se ven obligados a estacionar las ambulancias lejos del consultorio, con todo lo que ello conlleva a la hora de realizar las asistencias que requieren comodidad y rapidez.
Zalamea…La Otra Mirada se hace eco de estas quejas que se vienen realizando ya desde hace un tiempo, con el fin de que este problema tenga pronto una solución.