
El origen de las sociedades gastronómicas hay que buscarlo en Gipuzkoa, a mediados del siglo pasado, y más concretamente en su capital Donostia-San Sebastian. El surgimiento de este tipo de asociaciones hay que ponerlo en relación con un declive de las sidrerías como lugar de reunión y esparcimiento y con el trasvase de población del campo a la ciudad. 
En efecto, en esta época se produce la industrialización de la capital de Gipuzkoa, atrayendo gran cantidad de trabajadores procedentes del medio rural. En las zonas agrícolas y rurales, era en las sidrerías donde se reunía la gente para intercambiar opiniones y novedades y disfrutar los placeres de la mesa. Ante la falta de establecimientos de este tipo en Donostia, surgen las primeras sociedades gastronómicas, en un principio, como lugar de distracción y recreo para sus afiliados, pero pronto se abrieron, saliendo del interior de sus domicilios y participando en la organización de múltiples festejos que, como hoy en día, aportaban su característico ambiente y buen humor a la capital donostirarra. La primera sociedad donostiarra fue "La Fraternal", fundada en 1843. A partir de esta fecha, fueron popularizándose este tipo de sociedad en la capital donostiarra, y, ya en el siglo XX, extendiéndose por las provincias limítrofes de Álava, Bizkaia y Navarra. Actualmente el fenómeno de las socied
ades gastronómicas se ha extendido fuera del ámbito vasco, y las podemos encontrar en Madrid o en cualquier otro punto de España, e incluso en países como Argentina o Uruguay, que cuentan con una importante colonia vasca.

En efecto, en esta época se produce la industrialización de la capital de Gipuzkoa, atrayendo gran cantidad de trabajadores procedentes del medio rural. En las zonas agrícolas y rurales, era en las sidrerías donde se reunía la gente para intercambiar opiniones y novedades y disfrutar los placeres de la mesa. Ante la falta de establecimientos de este tipo en Donostia, surgen las primeras sociedades gastronómicas, en un principio, como lugar de distracción y recreo para sus afiliados, pero pronto se abrieron, saliendo del interior de sus domicilios y participando en la organización de múltiples festejos que, como hoy en día, aportaban su característico ambiente y buen humor a la capital donostirarra. La primera sociedad donostiarra fue "La Fraternal", fundada en 1843. A partir de esta fecha, fueron popularizándose este tipo de sociedad en la capital donostiarra, y, ya en el siglo XX, extendiéndose por las provincias limítrofes de Álava, Bizkaia y Navarra. Actualmente el fenómeno de las socied

El pasado sábado nos pasamos por su sede para interesarnos por la reunión que estaban manteniendo los socios fundadores, y nos comentaron que de momento se están realizando los estatutos para que la asociación tenga unas bases bien establecidas y un reglamento interno a seguir. De momento ya tienen pensado celebrar, por todo lo alto, la venida del nuevo año en su local.