viernes, 29 de julio de 2011

Agradecimientos

Cuando nos enteramos de que a alguien ajeno a nosotros le ha pasado algo malo, lo sentimos, pero lo vemos como algo lejano, algo que a nosotros no nos va a pasar nunca. Pero llega el momento en que le pasa a alguien tuyo, y entonces cambia todo, ya no lo sientes, sino que es un dolor tan grande, que te llena todo el cuerpo. No piensas en otra cosa y dedicas tus cincos sentidos en el problema que tienes. En ese momento, tu sensibilidad está a flor de piel y tus sentimientos requieren del afecto de tu gente y tus amigos.

Esto, es lo que nos ha pasado a nosotros en los días pasados, y mientras pasaba nos hemos dado cuenta de que hay tres clases de personas:

Las que sabes que siempre van a estar ahí, y no te fallan.

Las que no te esperas y te llega.

Las que por cualquier motivo debe de estar, pero nunca llega.

A los primeros, queremos darle nuestro más grande agradecimiento. Ellos también nos tendrán a nosotros en su momento, y lo saben.

A los segundos, igualmente se lo agradecemos, pero les tenemos que decir que nuestro corazón se ha hecho más grande con su presencia.

A los terceros, a estos, solo podemos decirles, que ojalá nunca se vean en nuestra piel. Nosotros rezaremos para que así sea, pero que por si cualquier motivo se ven, que piensen que nosotros, sí estaremos a su lado.


Estamos igualmente agradecidos, de toda aquella persona que en cualquier momento haya tenido un pensamiento, un rezo, un saludo, una pequeña lágrima o cualquier tipo de afecto por nuestro hijo.

Queremos dejar constancia de nuestro más sincero agradecimiento al personal sanitario del Centro de Salud de Zalamea la Real, al Personal de la UCI del Hospital de Riotinto, así como al Equipo de Médicos y Enfermeras de la 2ª planta de Traumatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, por su trato de humanidad y profesionalidad con nuestro hijo.

Por último unas pequeñas palabras de cariño para nuestra familia y amigos más íntimos que han estado con nosotros en las horas más difíciles de la enfermedad de nuestro hijo. Para todos ellos muchas gracias y que Dios os bendiga.

Padres de Eduardo Cruz Domínguez.